MONEDA SUR Y LA DESDOLARIZACION REGIONAL
LAS
BASES DEL ACUERDO DE INTEGRACIÓN ARGENTINA-BRASIL
Desde
el Gobierno definen el Acuerdo de Integración Argentina-Brasil como una
iniciativa propia que pretende adaptar la asociación estratégica entre ambos
países al nuevo contexto internacional, marcado por una etapa de repliegue de
la globalización hacia las alianzas más cercanas y confiables -estrategia
a la que suele referirse como re-shoring, near shoring y friend shoring-, y que
busca re-significar la importancia de los bloques regionales de integración.
Lo
que trascendió es que la meta es profundizar y extender la integración en todos
los campos: energía, finanzas, agronegocios, industria, minería, conectividad,
turismo, economía del conocimiento, defensa, derechos humanos, ambiente,
educación, ciencia y tecnología y salud.
En
cada campo, hay políticas específicas que se perseguirán de corto, mediano y
largo plazo.
El
punto que más voltaje político levanto fue el punto en el que los presidentes
de Argentina y Brasil, Alberto Fernández y Luiz Ignácio Lula da Silva, confirmaron
que avanzan en la creación de una "moneda sudamericana común" en el
marco de la "alianza bilateral"; que pueda usarse tanto para los
flujos financieros como comerciales, reduciendo los costos operativos y nuestra
vulnerabilidad externa (léase dólar)".
El
facilitar el comercio regional a través de mecanismo de intercambio y de una
moneda común sin obligatoriedad de utilización del dólar indudablemente es
lograr tener un grado mayor de soberanía económica regional en Sudamérica.
Esto
permitirá progresivamente lograr un mayor flujo comercial intrarregional, un
mayor desarrollo económico y una menor dependencia de EE.UU., país que
historicamente junto con el Reino Unido han actuado siempre como verdaderos
estados imperiales que han obrado para postrar el destino de las naciones
latinoamericanas y que junto a la complicidad de las minorías oligárquicas cipayos
nativas, han convertido nuestras naciones en paises coloniales
subdesarrollados.
Es
de fundamental importancia ir hacia una arquitectura financiera regional que
nos proporciones grados crecientes de autonomía, algo indispensable para lograr
una autentica soberanía económica de nuestras naciones.
Es
ese sentido si bien la moneda única es un objetivo deseable, el mismo tendrá necesidad
de una lapso considerable de tiempo para su concresión y además tendrá en el
trayecto de su creación un adversario poderoso en EE.UU. que intentará impedirlo
a toda costa.
En
ese aspecto si bien Méjico es un país hermano y deseable que sea parte de una integración
regional Latinoamérica también puede ser un escollo si se quiere integrarlo ya
que por su pertenencia al T-MEC y ser un posible beneficiario del near-shoring en
ciernes de las multinacionales estadounidenses, objetivamente Méjico puede
llegar a tener mayores intereses comunes con EE.UU. que con el Cono Sur
americano.
Nuevamente
la voluntad política de generar instancias e instrumentos que profundicen la integración
regional se puso en marcha con el acuerdo entre los presidentes Lula y Fernandez
representando a Brasil y a Argentina, las dos economías más importantes de Sudamérica.
Ese
es y será el condicionante principal entre los paises que deberá perdurar para
que el acuerdo prospere y se consolide en el tiempo: La Voluntad Política de
concretar en forma definitiva una Integración Regional Perdurable y Equitativa
entre los paises de la región.
Para
ello resultara vital tambien fortalecer organismos supranacionales como la
Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC); el Mercado Común del
Sur (Mercosur); la Comunidad Andina de Naciones (CAN); la Alianza Bolivariana
para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos
(ALBA-TCP); y la Unión Suramericana de Naciones (UNASUR), que aunque fue casi
desarticulada por los gobiernos conservadores que dominaron la región hasta
hace poco, ahora será necesario reconstruirla.
EL
PROYECTO DE LULA
La
propuesta de Lula de crear una moneda común para la región, el Sur, tiene un
antecedente similar. En el 2008, el presidente de la República Bolivariana de
Venezuela, Hugo Chávez, propuso la creación del "Sucre" como un paso
fundamental para la integración comercial entre los países Latinoamericanos y
el Caribe, y para el desacoplamiento progresivo del uso del dólar en el
comercio intrarregional .
El
sistema monetario Sucre (Sistema Único de Compensación Regional) fue creado en
2009 con el fin de que sea utilizado por la totalidad de los miembros de la
Alianza Bolivariana para las Américas (organización regional que agrupaba a
Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Dominica, Santa Lucía, San Cristóbal y Nieves,
San Vicente y las Granadinas y Cuba). A pesar de que el Sucre logró utilizarse
como unidad de cuenta, jamás logró establecerse como una moneda única regional
de curso legal.
El
propio Lula, con objetivos similares a los del venezolano Hugo Chavez una década
atrás dijo que reducir la dependencia del dólar y crear una moneda sudamericana
estaban dentro de su plataforma electoral, sobre todo en el escenario abierto
actual por la decisión de Estados Unidos y la Unión Europea (UE) de sancionar a
Rusia por invadir Ucrania quitándolo del sistema de pagos internacionales
(Swift).
La
idea original de Sur, según explicaron sus asesores económicos, está basada más
en el plan de Keynes de crear un Sistema Internacional de Compensación de
Monedas y no en el Tratado de Maastricht que forjó la UE (Unión Europea), donde
todos los países renunciaron a sus monedas, dependen de un Banco Central único
y sufren asimetrías insalvables.
El
Sur es una moneda para comerciar y no se busca reemplazar a las monedas
existentes en países.
“La
nueva moneda, seria en principio una moneda digital sudamericana que sería
emitida por un Banco Central Sudamericano, con una capitalización inicial
realizada por los países miembros, proporcional a sus respectivas participaciones
en el comercio regional», explican en artículo Galípolo y Haddad, dos asesores de
Lula, publicado por el principal diario
paulista.
Si
bien en primera instancia la creación de una moneda digital, emitida por un
Banco Sudamericano Central, remite al euro, la moneda Sur no está pensada para
reemplazar a las monedas nacionales sino que apunta a fortalecer la soberanía
monetaria de cada país.
Similar
a la propuesta de Keynes, la emisión de Sur se acompañaría de la creación de
una autoridad o institución monetaria supranacional donde cada país integrante
del sistema tendría abierta una cuenta y aportaría un capital inicial de sus
reservas internacionales y sus saldos comerciales entre los países de
Sudamérica, para que la institución pueda financiar, a la vez, proyectos de
infraestructura, funcionando como un banco de fomento regional sin depender de
préstamos externos anclados en el dólar.
ANTECEDENTES
FINACIEROS-COMERCIALES EN LATINOAMERICA
A
mediados de los años sesenta, los países miembros de la Asociación
Latinoamericana para la Integración (ALADI) decidieron crear un mecanismo que
posibilitara la realización del comercio intra-regional con la utilización de
menos dólares. Además de facilitar el comercio, la iniciativa serviría para
disminuir la dependencia que cada país tenía de la moneda internacional.
Así,
en el marco de ALADI, fue creado en 1966 el Convenio de
Pagos y Créditos Recíprocos (CCR). Participaron de esa iniciativa los bancos
centrales de doce países: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador,
México, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.
Sin
embargo, fue solamente en 1982, debido a la crisis de la deuda externa y al
empeoramiento de los problemas de restricción externa de los países
periféricos, que el llamado Convenio ALADI ganó fuerza. El instrumento se
volvió efectivamente rápido, seguro y barato, cumpliendo su función de
facilitar los pagos del intercambio comercial intra-regional.
Durante
algunos años, cerca del 90% del valor de todas las importaciones
intra-regionales fueron realizadas a través del Convenio ALADI. Eso significo
que el dólar como tal habia sido utilizado para realizar el pago de solamente
un 10% de esas importaciones.
Evidentemente
ese mecanismo no le convenía para nada a Estados Unidos, que veían la acelerada
pérdida del poder de señoreaje del dólar en la región.
La
reacción estadounidense se dio de forma clara y contundente en dos acciones
concretas:
En
la promocion por parte de la Reserva Federal del el llamado Acuerdo de Basilea I,
en 1988 donde se establecio un aumento los requisitos para el funcionamiento del
Sistema Financiero y Bancario.
El
Fondo Monetario Internacional (FMI), organismo controlado por el gobierno
estadounidense, pasó a desestimular con sus condicionamientos el Convenio de
Pagos y Créditos Recíprocos (CCR) de la ALADI.
En
Brasil, el gobierno de Fernando Henrique Cardoso fue uno de los primeros en
restringir su utilización. No tardó mucho para que Argentina de Carlos Menem y
otros países hicieran lo mismo.
Sin
las principales economías de la región, el mecanismo perdió fuerza y
prácticamente desapareció: en el año 2003, solamente el 1,5% de las
importaciones intra-regionales fueron realizadas a través del Convenio de Pagos
y Créditos Recíprocos (CCR) de la ALADI.
OBJETIVOS
DE LA MONEDA UNICA SUDAMERICANA (SUR)
"No
queremos que Sudamérica sea nuevamente un actor de reparto en el diseño de una
nueva ingeniería monetaria internacional. Hay que estar preparados para tener
una fuerza propia" dijo a Télam una fuente del equipo económico de Lula,
en esta definición esta un poco el objetivo político-financiero de evolucionar
hacia la creación de la moneda regional Sur.
Hoy
estamos en un proceso de digitalización de monedas ya que solo el 3 por ciento
de la moneda actual en el mundo es de papel. Por lo que la implementación de
una moneda digital (el "Sur") tendría el objeto de fomentar en forma ágil
la integración regional y robustecer la soberanía monetaria de la región. El
Sur seria también una medida de contrabalanceo del dólar, a fin de reducir la
injerencia de la moneda norteamericana sobre la región.
Cada
dólar economizado en el comercio internacional intra-regional podrá ser
asignado para importación de insumos esenciales extrazona, proyectos de
industrialización, modernización productiva, complementación económica con
otros paises o bloques regionales, etc.
La
creación de una moneda regional como el Sur sería una herramienta financiera importante
que formaría parte de una arquitectura financiera más integral, la cual a su
vez seria parte de un proceso político de integración mayor, como por ejemplo
la UNASUR.
EL
FUTURO: EL UNASUR Y EL HEGEMON AMERICANO
Es
necesario que Latinoamérica construya un "destino común", para
hacerlo puede contribuir a ello la creación de
moneda común o en principio algún sistema financiero con el soporte
institucional adecuado que fortalezca la integración regional.
El
Hegemon Americano, como ocurrió en otras instancias históricas, tratara de
impedir o bloquear cualquier avance en ese sentido, inclusive con más fuerza
que en pasado por dos razones principales:
-Por
el contexto internacional presente del paso del globalismo unipolar al mundo
multipolar donde cada bloque tratara de garantizar sus cadenas logísticas de
suministros, a causa de lo cual establecerán áreas geográficas para su
exclusiva explotación.
Esto
no es un secreto sino que es algo que recientemente la jefa del Comando Sur de
Estados Unidos, Laura Richardson, dejo en claro con su respuesta en su conversación
con el 'Think Tank' Atlantic Council cuando le preguntaron por qué a Washington
realmente le importa Latinoamérica: Elementos de tierras raras, litio, petróleo,
oro, etc. son algunos de los recursos que están en la mira de Washington. En
síntesis nuestros recursos naturales y materias primas.
-
Por que actualmente China, su enemigo estratégico, se ha constituido en el
principal socio comercial de la mayoría de los paises latinoamericanos aun por
encima de EE.UU. inclusive.
La
moneda única sudamericana entonces es una iniciativa política de envergadura
regional que busca anticiparse al mundo posterior a la guerra en Ucrania, para
que seamos sujetos de la historia y no victimas de los poderosos.
En
este sentido apunta la frase que dijo a Télam un asesor del equipo Lula:
"Lo
que ahora viene es una gran discusión sobre la posible fragmentación de nuevas
monedas que puedan emerger en el mundo inaugurado por las sanciones a Rusia. No
queremos que otros construyan y nosotros quedarnos esperando o seguir tomando
medidas como modificar las tasas de interés, siempre reaccionando a lo que
ocurra con el dólar".
El
camino a la integración sudamericana es necesario transitarlo para lograr el Umbral
Supranacional de Poder necesario a partir del cual como región podamos ser un
sujeto político y no un objeto político de paises poderosos en el Nuevo Mundo
Polar que se perfila.
Para
hacerlo es necesario trazar el plan de ruta que permita recorrer el camino y
estas Bases de Acuerdo Argentina-Brasil
que se están estableciendo seguramente serán una herramienta útil para concretarlo
siempre que se logre sublimar en una Voluntad Política Permanente para que estas
Bases se instauren como política de estado en ambos paises, los cuales pueden
fungir como un Núcleo de Integración Regional Renovado de intentos pretéritos como
fuera el UNASUR de hace una década o mas inmerso en el tiempo el entrañable ABC
del General Perón o la Patria Grande que soñaron los proceres de la emancipación
americana.
A.R.
Fuentes
y Referencias
https://rebelion.org/sucre-un-instrumento-para-la-integracion/
https://actualidad.rt.com/actualidad/455867-brasil-argentina-iniciar-preparativos-crear-moneda-comun
https://actualidad.rt.com/actualidad/449971-latinoamerica-esta-lista-para-moneda-comun
https://www.telam.com.ar/notas/202205/591902-moneda-unica-guerra-ucrania.html

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